La teoría de la relevancia recoge el testimonio de la pragmática aceptando la comunicación inferencial como parte del mensaje. Eso no implica que todas las comunicaciones incluyan mensajes con contenidos inferenciales: simplemente se tiene en cuenta ese factor. De hecho, se va un poco más lejos poniendo en tela de juicio la máxima de calidad de Grice, indicando que existen situaciones en las que el mensaje no es falso ni veraz, pero que simplemente puede ser impreciso, y que eso es consustancial a la comunicación humana.
Una vez aceptado ese grado de imprecisión, la teoría de la relevancia afirma que el usuario busca maximizar contínuamente su relevancia. Esa relevancia se consigue cuando al decodificar una comunicación, el mensaje aporta un valor cognitivo positivo al usuario.
Para que tenga lugar el proceso de decodificación del mensaje, se debe dar las circunstancias suficientes como para que el receptor haga el esfuerzo de decodificar el mensaje. Esto que parece propio de perogrullo, es digno de ser tenido en cuenta, ya que el mensaje puede ser descartado porque el usuario no tiene suficientes conocimientos. Varios ejemplos que se me ocurren son: un idioma desconocido, conocimientos y habilidades insuficientes (desde cálculo matemático hasta habilidades informáticas).
Desde luego, están los aspectos relacionados con la falta de interés, y otros aspectos situacionales concretos (me puede interesar pero no es exactamente lo que busco ahora). Eso también cuenta para valorar la relevancia, como ya exponía Saracevic en su modelo estratificado.
Así, la relevancia está en cualquier forma de comunicación, y eso es algo muy conocido por los publicistas.











